La semana pasada con motivo de la despedida de nuestra compatriota Tamara y hasta nuestra llegada única habitante española de Sackville, hicimos una excursioncilla a la
Isla del Príncipe Eduardo. Nuestra idea era visitar un parque nacional ubicado en la zona norte de la isla, el cual nos habían dicho era bastante majo. Este parque nacional se llama
Prince Edward National Park, la verdad es que el nombre no es muy original, pero es lo que hay.
El día empezó sobre las 8 y media de la mañana, nos reunimos en la calle con Tamara y cogimos el primer taxi que pasó dirección Amherst. Allí cogimos un Mazda 3, de alquiler, último modelo y que aquí está considerado un coche pequeño y emprendimos rumbo a P.E.I. Tamara lo tenia todo organizado, se imprimió las indicaciones para ir al parque nacional y la nombramos guía. El único problema fue que en ningún cartel vimos las indicaciones para llegar a la isla y Tamara tenía las indicaciones iniciando la ruta desde Sackville y no desde Amherst. ¿Os pensáis que eso es muy simple, no? Pues no, porque el desvío hacia P.E.I está entre estos dos pueblos vecinos y que entre ellos distan en 25 km. Por lo que tuvimos que volver a Sackville y reemprender la ruta desde un punto conocido.

Cuando encontramos el desvío, nos dimos cuenta que las indicaciones hacia la isla son siempre hacia P.E.I. Sí, a veces no piensas en lo más simple.
Después de unos 40 o 50 km recorridos por carreteras, parecidas a las comarcales españolas pero en línea recta, sin ver ningún alce (a pesar de las amenazas), llegamos a
Confederation Bridge. Un puente que en coche tardas unos 10 minutos en cruzar y que solo pagas al salir de la isla y no al entrar. El coste del peaje ronda los 40$.
Pasado el puente, nos dirigimos dirección norte sin incidencia alguna hasta llegar a las playas del parque nacional. Este parque costero es el hábitat de un ave llamado osprey y de la sensual
poison ivy. Si, amigos muchos habéis pensado lo mismo que yo en ese momento, pero no fue esto lo que vimos.
Se parecía más a una plantucha como la de la foto siguiente. Pasamos toda el resto de la mañana disfrutando de la playa.
Os subo unas fotos para que veáis la magnífica playa.
Creemos que esto ha podido ser el ataque de un oso.
También vimos algún que otro cachalote en el mar, pero no vale la pena ni mostrarlo.
Una vez cansados de agua y tanta arena, volvimos al coche a intentar ver otra parte de la isla. Para que os hagáis una idea la zona que envuelve al parque es parecido a Marbella, coches rápidos, casas gigantescas y gilipollas al volante. De esto último no vimos. Pero fijaros en la cantidad de langostas que deben comer con tanta trampa.
Aunque si tenemos en cuanta el tamaño de las langostas, no sé si esas trampas darán para mucho.
Esas fotos son de un pueblecito pesquero situado en la zona norte de la isla. Con algunas casas un tanto peculiares.
Una vez cansados de la costa norte y al no saber hacia donde ir, lo dejamos todo en manos de una de las mejores guías escritas hasta el momento la
Lonely Planet Canada. Sólo como comentario, si vais a visitar un país, ciudad, etc... por favor,
no la compreis!
Después de comer en un subway, para los que no lo sepáis
sub significa sándwich, emprendimos ruta hacia el ferry que unía antiguamente la isla con el continente. Según la guía una zona salvaje de la isla, no tan masificada y con mucho encanto. No, si encanto tenía, masificada no estaba y salvaje también lo era. Ya que en 30 km no encontramos ni un pueblo, ni un acceso a la playa, ni nada. Sólo bosque. Total viaje perdido por en medio de campos de cultivo y bosque. Vamos que no pudimos parar ni para echar un pis.
¡De esta zona no hay fotos!

Visto lo visto y teniendo en cuenta que se hacía tarde, emprendimos el regreso. Es una lástima, pero tuvimos que volver por el mismo sitio. La vuelta fue muy dura. Primero una vez cruzado The confederation bridge, vemos que todos los coches están parados. Nos paramos detrás y esperamos. A los 10 minutos, se nos acerca un montada y nos dice que tenemos que esperar 2 horas ya que ha habido una fuga de gasolina en la carretera y lo tienen que limpiar. Que podemos volver a la isla y tomarnos algo. :( Cansados, ya que empezaban a ser las 9 de la noche, decidimos esperar en el centro de información del puente y no volver a cruzar el maldito idem. Allí solos y sin nadie vigilando, empieza a florecer la sangre española y surgen elucubraciones sobre como podíamos chorizar los monitores y ordenadores del centro. Finalmente la sangre no llego al río y solo nos llevamos unos mapas de la zona y brindamos con cartuchos de papel. Al cabo de hora y media pudimos volver a la carretera y seguir camino hasta Sackville. Sobre las 11 de la noche llegamos a Amherst para dejar el coche y al llenar el deposito, nos damos cuenta que llevamos la rueda trasera pinchada. Sin dudarlo mucho, acabamos de llenar el deposito y sin cambiar la rueda devolvemos el coche a la compañía de alquiler. Volvemos en un taxi hasta Sackville y ahí acaba el día.
Goodnight!!!!